Presentación

PRESENTACIÓN

Reflexión Final: Verónica Aguirre Lagos

Consideramos esta investigación por la importancia que puede tener para la población en general las conductas de autoviolencia en hombres y mujeres, además de que hay pocos estudios enfocados a la autoviolencia en la edad adulta, la idea primordial era cuantificar cuantos hombres y cuantas mujeres realizaban este tipo de prácticas, aunque durante el análisis de resultados pudimos observar que existen muchos puntos interesantes que no teníamos contemplados, así como puntos en contra, pero siempre es enriquecedor conocer la opinión de la gente, unos de los puntos interesantes son la edad a la que iniciaron con esta práctica, así como el que hay quien lo pensó antes de hacerlo, quienes solo lo pensaron y no lo concretaron y otros que lo hicieron sin pensarlo, podemos también observar que algunas personas su objetivo fue castigarse sin intención de suicidio y quienes si consideraron el suicidio definitivamente un tema que puede ser muy extenso y es ahí donde encontramos un punto en contra y es que consideramos que nos faltó tiempo para poder llegar a más gente, conocer más sobre sus motivaciones y poder desarrollar preguntas que nos dieran más información. Pero siempre se agradece a las personas que nos dieron su tiempo para poder realizar esta investigación.
 Fue sorprendente para mi ver como un importante número de nuestros encuestados ha realizado alguna conducta de autoviolencia en alguna etapa de su vida, si bien es minoría, definitivamente fueron más  personas de los que una servidora esperaba, quizá nunca nos detenemos a pensar que pasa por la cabeza de las personas, tal vez las vemos, conversamos, pero no nos imaginamos que tenga ese tipo de prácticas o las tuvo en algún momento, eso me pone a pensar en cuantas de las personas que conocemos tienen este tipo de conductas y no nos damos cuenta pensamos que solo tienen una personalidad diferente o en algunos casos ni siquiera eso notamos y tal vez estén pidiendo en silencio ayuda para que no terminen en un desenlace fatal y como sociedad simplemente pasamos de largo, me sorprendió por ejemplo ver la edad tan temprana en que iniciaron sobre todo uno de nuestros encuestados inicio con las prácticas de autolesión a los 10 años, sin duda es una investigación muy interesante y de la que aun podemos aprender mucho.

Reflexión Final: Ángelica López Dueñas
Fue sorprendente para mi ver como un importante número de nuestros encuestados ha realizado alguna conducta de autoviolencia en alguna etapa de su vida, si bien es minoría, definitivamente fueron más  personas de los que una servidora esperaba, quizá nunca nos detenemos a pensar que pasa por la cabeza de las personas, tal vez las vemos, conversamos, pero no nos imaginamos que tenga ese tipo de prácticas o las tuvo en algún momento, eso me pone a pensar en cuantas de las personas que conocemos tienen este tipo de conductas y no nos damos cuenta pensamos que solo tienen una personalidad diferente o en algunos casos ni siquiera eso notamos y tal vez estén pidiendo en silencio ayuda para que no terminen en un desenlace fatal y como sociedad simplemente pasamos de largo, me sorprendió por ejemplo ver la edad tan temprana en que iniciaron sobre todo uno de nuestros encuestados inicio con las prácticas de autolesión a los 10 años, sin duda es una investigación muy interesante y de la que aun podemos aprender mucho.
Personalmente este trabajo ha sido una oportunidad que nos ha brindado la oportunidad de mucho aprendizaje, creo que los objetivos que se han propuesto en este Módulo se han conseguido en este sentido; además el tema que elegimos ha sido especialmente interesante para mí y creo que puede dar pie para muchas e interesantes investigaciones posteriores. Sería muy interesante, por ejemplo, llegar a más estudiantes para clarificar la proporción de estudiantes del Sistema que realizan conductas de violencia autoinfligida, por sí solo el dato me parece más que interesante y claro está, profundizar en los muchos aspectos del tema desde las muy diferentes perspectivas de que puede abordarse.
Además de lo académico, mencionar que el trabajo en equipo con mis compañeras ha sido una de las satisfacciones más grandes en este Semestre, afortunadamente puedo presumir del trabajo comprometido, de la entrega y la disposición y solidaridad de mis compañeras de equipo con quienes he tenido la fortuna de compartir la elaboración de este trabajo, desde aquí mi más sentido agradecimiento para ellas, de todo corazón. Este ha sido para mí sin dudas, el Semestre más decisivo, clave y difícil de todos, sin el apoyo y el trabajo en equipo de mis compañeras estoy segura que no habría podido seguir adelante. 


Reflexión final:  Gabriela Serrano Díaz

En el presente proyecto, durante su desarrollo y ahora en su culminación he reflexionado sobre la importancia de la salud mental para los propios encargados de la conservación de la misma, psicólogos y psiquiátras.

Derivado de los resultados de la investigación, me hace pensar que habrá quienes buscan en la carrera sanar sus historias de vida, pudiendo ser la única alternativa que encontraron.

Reconozco mi necesidad de profundizar en el conocimiento de los primeros auxilios psicológicos, continuar con mi formación profesional y con el desarrollo de habilidades indispensables como la empatía.







1. Introducción

Antecedentes


En el presente blog presentamos un trabajo de investigación sobre temas de psicología clínica donde hemos desarrollado los aspectos metodológicos del mismo y finalmente presentamos los interesantes resultaos derivados de esta. En este sentido el tema que elegimos fue el de la violencia autoinfligida en estudiantes del SUAyED, que ha resultado sumamente interesante de abordar, esperamos que amerite la misma opinión por parte del lector.

Este trabajo fue realizado en equipo de tres integrantes que hemos trabajado con ahínco para dar cuenta de una investigación a la altura de Octavo Semestre.

Consideramos esta investigación por la importancia que puede tener para la población en general las conductas de autoviolencia en hombres y mujeres, además de que hay pocos estudios enfocados a la autoviolencia en la edad adulta, la idea primordial era cuantificar cuantos hombres y cuantas mujeres realizaban este tipo de prácticas, aunque durante el análisis de resultados pudimos observar que existen muchos puntos interesantes que no teníamos contemplados, así como puntos en contra, pero siempre es enriquecedor conocer la opinión de la gente, unos de los puntos interesantes son la edad a la que iniciaron con esta práctica, así como el que hay quien lo pensó antes de hacerlo, quienes solo lo pensaron y no lo concretaron y otros que lo hicieron sin pensarlo, podemos también observar que algunas personas su objetivo fue castigarse sin intención de suicidio y quienes si consideraron el suicidio definitivamente un tema que puede ser muy extenso y es ahí donde encontramos un punto en contra y es que consideramos que nos faltó tiempo para poder llegar a más gente, conocer más sobre sus motivaciones y poder desarrollar preguntas que nos dieran más información. Pero siempre se agradece a las personas que nos dieron su tiempo para poder realizar esta investigación.

La violencia autoinfligida representa un problema social importante puesto que “en el hospital psiquiátrico fray Bernardino Álvarez, en el año 2016 se atendieron 14500 consultas de urgencias, de las cuales 1129 fueron intentos suicidas. En 2017, se vieron 18042 consultas de urgencias” (Cuevas, 2019, p. 11).
Por su parte, “un estudio realizado por el Hospital Psiquiátrico Infantil Juan N. Navarro en adolescentes de 11 a 17 años demostró cifras que van del 5.6 al 17.1%, entre los 6-17 años” (Cuevas, 2019. p. 11).
 
“El estudio de las diferencias sexuales a lo largo del desarrollo permitirá identificar algunos factores de riesgo y protección importantes para la prevención y el tratamiento de ambos sexos” (Toledo, 2019, p. 5).
 
Como antecedentes encontramos numerosas investigaciones que arrojan datos sobre adolescentes hay pocas investigaciones en adultos sobre el tema de Autolesión No Suicida.
 
En el censo de INEGI del año 2000, los resultados arrojaron que en México hay pocos estudios del tema de Autolesión No Suicida, a pesar de que el 10% de los habitantes de la Ciudad de México y área metropolitana son adolescentes entre los 12 y 17 años y en las clínicas psiquiátricas la prevalencia es del 40% al 61%. (Méndez, J. 2016).
 
De acuerdo con INEGI (2021) sobre el tema de autolesiones, entre la población de más de 10 años, el 2% expresó que alguna vez se ha herido, cortado, intoxicado o hecho daño a propósito con la finalidad de morir, los hombres representan el mayor porcentaje de esta población.
 
Otro estudio interesante cuyo análisis estadístico arroja diferencias por sexo es el de Toledo, (2019) quien encontró que las mujeres que presentan autolesiones tienen peor flexibilidad cognitiva y desempeño de memoria de trabajo en comparación con los hombres.
 
Continuando con las comparaciones de género:
 
Ocurren con mayor frecuencia y gravedad en el sexo femenino. Además dichas conductas, en nuestro ámbito sociocultural, responden principalmente a sentimientos negativos (depresión, ira, etc.) y dificultades interpersonales.
 
También son las mujeres quienes refieren mayor incapacidad para frenar este comportamiento y tener esa sensación de “adicción”. El mecanismo de lesión que más usan son los cortes de la piel mientras que en los hombres es el pellizcado de la piel. Los hombres también sufren de este comportamiento inadecuado, aunque la prevalencia es menor en comparación a las mujeres. En cuanto a la topografía, ambos sexos refieren que los brazos y las muñecas son las zonas corporales de mayor predilección para autolesionarse. (Méndez, 2016, p.50).
 
 
Las autolesiones no suicidas se han observado en aumento en México y el mundo, es importe observar su progresión, la relación con otras comorbilidades y un predominio en un sexo en específico, además, se relacionan con patologías ansiosas. (Cuevas, 2019).
 

2. Objetivos de intervención y justificación


Objetivo de la Investigación 

Objetivo general: Comparar las conductas de violencia autoinfligida entre los géneros masculino y femenino de la población estudiantil SUAyED. 

Objetivos específicos: 

Explorar las prácticas de conductas autolesivas en hombres y mujeres estudiantes del sistema SUAyED. Objetivo específico: 

Distinguir entre las conductas de autolesión de mujeres y hombres estudiantes del sistema SUAyED. 

Preguntas de investigación

¿Cuál es la diferencia entre conductas de autolesión de hombres y mujeres de la población Suayed?

¿Existe una distinción entre las conductas de autolesión de mujeres que las distinguen de las de los hombres?



Justificación de la investigación


La violencia autoinfligida es un problema de Salud Pública a nivel mundial dado que, en el ejercicio médico, estas acciones constituyen un problema clínico cada vez más frecuente, generando consecuencias que pueden ir de leves a graves, incluso pueden desencadenar conductas que atentan contra la vida humana, como las suicidas. (Villarroel, Jerez, Montenegro, Montes, Mirko, y Hernán, 2013).

De acuerdo a datos de la Organización Panamericana de la Salud (2003), en todo el mundo, cada año más de 1 600 000 personas pierden la vida a causa de la violencia autoinflingida, interpersonal o colectiva y otras más sufren lesiones no mortales por las mismas causas. En conjunto, estos tres tipos de violencia son una de las principales causas de muerte en el mundo, especialmente para personas entre los 15 y los 44 años de edad. (OPS, 2003).

Se han realizado diferentes estudios encontrando que el índice de conductas autolesivas se desarrolla en menor cantidad de hombres con relación a las prácticas en mujeres.

Sin embargo, existen pocos estudios que nos hablan de las conductas de este tipo de violencia en hombres, por lo que, la finalidad de esta investigación es conocer dentro del sistema SUAyED si las causas son iguales para hombres como para mujeres, saber cuáles son las formas en que ejercen los hombres estas conductas autolesivas y conocer cuáles son las manifestaciones de autolesión más representativas de cada género.


Antecedentes

La violencia autoinfligida representa un problema social importante puesto que “en el hospital psiquiátrico fray Bernardino Álvarez, en el año 2016 se atendieron 14500 consultas de urgencias, de las cuales 1129 fueron intentos suicidas. En 2017, se vieron 18042 consultas de urgencias” (Cuevas, 2019, p. 11).

Por su parte, “un estudio realizado por el Hospital Psiquiátrico Infantil Juan N. Navarro en adolescentes de 11 a 17 años demostró cifras que van del 5.6 al 17.1%, entre los 6-17 años” (Cuevas, 2019. p. 11).

“El estudio de las diferencias sexuales a lo largo del desarrollo permitirá identificar algunos factores de riesgo y protección importantes para la prevención y el tratamiento de ambos sexos” (Toledo, 2019, p. 5). 

Como antecedentes encontramos numerosas investigaciones que arrojan datos sobre adolescentes hay pocas investigaciones en adultos sobre el tema de Autolesión No Suicida. 

En el censo de INEGI del año 2000, los resultados arrojaron que en México hay pocos estudios del tema de Autolesión No Suicida, a pesar de que el 10% de los habitantes de la Ciudad de México y área metropolitana son adolescentes entre los 12 y 17 años y en las clínicas psiquiátricas la prevalencia es del 40% al 61%. (Méndez, J. 2016).

De acuerdo con INEGI (2021) sobre el tema de autolesiones, entre la población de más de 10 años, el 2% expresó que alguna vez se ha herido, cortado, intoxicado o hecho daño a propósito con la finalidad de morir, los hombres representan el mayor porcentaje de esta población.

 Otro estudio interesante cuyo análisis estadístico arroja diferencias por sexo es el de Toledo, (2019) quien encontró que las mujeres que presentan autolesiones tienen peor flexibilidad cognitiva y desempeño de memoria de trabajo en comparación con los hombres.

Continuando con las comparaciones de género:

Ocurren con mayor frecuencia y gravedad en el sexo femenino. Además dichas conductas, en nuestro ámbito sociocultural, responden principalmente a sentimientos negativos (depresión, ira, etc.) y dificultades interpersonales.

 También son las mujeres quienes refieren mayor incapacidad para frenar este comportamiento y tener esa sensación de “adicción”. El mecanismo de lesión que más usan son los cortes de la piel mientras que en los hombres es el pellizcado de la piel. Los hombres también sufren de este comportamiento inadecuado, aunque la prevalencia es menor en comparación a las mujeres. En cuanto a la topografía, ambos sexos refieren que los brazos y las muñecas son las zonas corporales de mayor predilección para autolesionarse. (Méndez, 2016, p.50).

Las autolesiones no suicidas se han observado en aumento en México y el mundo, es importe observar su progresión, la relación con otras comorbilidades y un predominio en un sexo en específico, además, se relacionan con patologías ansiosas. (Cuevas, 2019).

3. Antecedentes y marco teórico conceptual


Marco teórico


Existen diversas causas para que lleven una persona a lastimarse a sí misma, pero cuál es su finalidad o que las motiva a actuar de esa manera, es posible que encuentren cierto placer al hacerlo, o quizá una forma de autocastigarse por algo y siente alivio al provocarse dolor, sin duda se trata de un comportamiento desadaptativo, Lorenzo-Cáceres (2019) nos menciona que es una fase cognitiva previa denominada pensamientos Autolesivos No Suicidas.

El término autolesión se incluyó por primera vez en el DSM-III (Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders) y fue catalogado como un síntoma del trastorno del límite de la personalidad, luego en el DSM 5 se consideró diagnosticar como una afección con entidad y criterios diagnósticos propios bajo el nombre de Autolesión No Suicida (ALNS), para diagnosticar como trastorno, se deben observar algunos criterios que pueden ser guía para emitir un diagnóstico, de acuerdo a lo que comenta la autora (Lorenzo-Cáceres, 2019) son importantes las características de la conducta como la finalidad, los antecedentes emocionales y cognitivos, el marco sociocultural, la temporalidad; así mismo participan diferentes variables importantes que se deben tomar en cuenta, estas son físicas, psicológicas, personales, económicas y socioculturales.

Los criterios para las Autolesiones No Suicidas, según el DSM-5 (cita) son:

 1)    En el último año, el individuo ha dedicado 5 o más días a ocasionarse daños intencionales autoinfligidos en la superficie del cuerpo, con la posibilidad de provocarse sangrado, hematomas o dolor (por ejemplo, cortar, quemar, apuñalar, golpear o ejercer excesiva fricción) con la intención de que las lesiones causen daños físicos leves o moderados, es decir, sin intención de intento suicida.

2)   El individuo que incurre en conducta autolesiva, la realiza con una o más de las siguientes expectativas: a) Obtener alivio de un sentimiento o estado cognitivo negativo, b) resolver una dificultad interpersonal c) inducir un estado emocional positivo.

3)     La lesión intencional se asocia con al menos uno de los siguiente factores: a) dificultades interpersonales, sentimiento o pensamientos negativos, como la depresión, la ansiedad, la tensión, la ira, la angustia o la autocrítica, que se producen en el periodo inmediato antes del acto de autolesión, b) antes de incurrir en el acto, presenta un periodo de preocupación acerca de la conducta a realizar, que es difícil de resistir, c) piensa frecuentemente en autolesionarse, incluso cuando no lo llegue a concretar (Toledo, 2019). 

“Factores asociados a las autolesiones no suicidas son el abuso en la infancia, presencia de desórdenes mentales, desesperanza, ser del género femenino, así como pertenecer a la cultura gótica” (Cuevas, 2019, p. 12).

Las tasas de autolesiones sin ideación suicida surgen desde la niñez e incrementan hacia la adolescencia, especialmente entre las mujeres. De hecho, algunos investigadores indican que al inicio de la adolescencia las mujeres presentan índices hasta tres veces mayores que los hombres. (Méndez, 2016, p. 9).

“Se reportan diferencias sexuales relacionadas con el mecanismo de lesión, ya que las mujeres reportan mayor frecuencia de cortes y tallados de la piel, mientras que los hombres prefieren golpearse o quemarse” (Méndez, 2016, p.10).

Siguiendo en esta misma línea, sabemos que es en la edad de 14 años cuando los adolescentes inician con alguna conducta autolesiva y la población de mayor riesgo se encuentra entre los 18 y 25 años, aunque en APA, (2014) citado en Lorenzo-Cáceres (2019) hace referencia que la edad en riesgo se extiende hasta los 29 años y que es ahí cuando empieza a decaer la tendencia y son las mujeres las que realizan más comúnmente esta práctica.


Marco conceptual

La Asamblea Mundial de la Salud, a través de la resolución WHA49.25 dictaminó en 1996 que la violencia es un muy importante problema de Salud Pública alrededor de todo el mundo. Ese mismo año la Organización Mundial de la Salud elaboró por pedimiento de la Asamblea Mundial de la Salud un esquema de la tipología de la violencia para caracterizar los diferentes tipos de violencia y los vínculos que entre ellos tienen lugar (OPS, 2003). Por lo demás, se reconoce al suicidio como la forma más violenta y extrema de todas las conductas autolesivas.

Tipos de violencia 

En tono con los mismos datos de la Organización Panamericana de la Salud (OPS, 2003), la OMS clasifica a la violencia en tres categorías generales, de acuerdo a quién la efectúa, así estas son:

1.                  La violencia interpersonal es la violencia imputada por una tercera persona o un pequeño grupo. 

2.                  La violencia autoinfligida es la violencia que una persona se inflige a sí misma.

3.                  La violencia colectiva es la violencia realizada por grupos más grandes de personas, como el propio Estado, organizaciones políticas, guerrillas irregulares y organizaciones terroristas.

La OPS (2003), señala también que estas tres tipologías de violencias se subdividen a su vez en otras más específicas.

 En cuanto a la violencia autoinflingida, es una forma cada vez más frecuente de violencia y se define como un tipo de violencia que se dirige a uno mismo, es la alteración o destrucción directa y deliberada de una o varias partes del cuerpo y por regla general no implica una intención suicida expresa y consciente (OPS, 2003). Así, la violencia autoinflingida o autolesiva comprende toda conducta deliberada destinada a producirse daño físico en el propio cuerpo, de manera intencional y directa, esto es, busca tener un impacto inmediato sobre el cuerpo de quien las produce.

Como dijimos en líneas previas, por lo general, una persona que se autolesiona a sí misma no tiene la intención explícita e inmediata de morir; sin embargo, en la práctica clínica hay evidencia de cierta ambivalencia al respecto de esta aseveración (Villarroel, Jerez, Montenegro, Montes, Mirko, y Hernán, 2013). Por ese motivo, en la presente investigación se considera dentro de la conducta violenta autoinflingida el daño autoinflingido o autolítico deliberado, la ideación suicida, los intentos de suicidio y el suicidio consumado; a su vez, en el rango de las conductas autoinflingidas o autolíticas se incluye el automaltrato corporal que implica actos como la automutilación, misma que puede ser de acuerdo a la OPS (2003):

1.          Grave, que incluye acciones como amputarse dedos, manos, brazos, pies o genitales

2.            Estereotípica o superficial, que pueden ser golpearse la cabeza contra la pared, morderse, golpearse brazos o manos,   arrancarse los cabellos o golpearse la cabeza.

3.            Superficial o moderada, como cortarse superficialmente a sí mismo, arañarse, clavarse agujas u objetos punzo cortantes leves, o tirarse del cabello de forma compulsiva.

Existe evidencia de que las conductas de autoviolencia están vinculadas a métodos de autolesión que causan por lo general daños y/o heridas de baja letalidad (Villarroel, J., Jerez, cita), es decir son de tipo superficial o moderada (OPS, 2003).

El concepto de conductas autolesivas excluye a los hábitos de fumar, beber y/o comer en exceso, pues, aunque estas conductas también generan un detrimento gradual de la condición de salud, la motivación principal de quienes las realizan es la búsqueda de placer y consuelo, por lo que no se les considera conductas autolíticas per se, aunque es sabido que son una fuente de daño a la salud, (Villaroel, et al 2013)

El concepto central de esta investigación también excluye a las prácticas y rituales culturales de autoflagelación, que se comparten dentro de diferentes culturas o de ciertas denominaciones religiosas. Se entiende que estas pueden ser tomadas como conductas autolíticas, sin embargo, están enmarcadas en un contexto ideológico de creencias y tradiciones compartidas, que tienen más bien un significado simbólico, que por lo general representan actos de purificación, de valentía o incluso de pertenencia. (Villaroel, et al 2013).


4. Método de intervención

  • Descripción de la población participante 

Se solicitará a los estudiantes matriculados de SUAyED que respondan la Cédula de Autolesiones vía google forms validada por Altamirano, (2014). Para tal fin, se solicitará el apoyo de la unidad de Desarrollo Académico Extensión Universitaria quién hará la difusión en la comunidad, al inicio de la encuesta se presenta el consentimiento informado (Anexo 1).

La encuesta que se aplicará a la comunidad SUAyED es la Cédula diagnóstico de autolesiones (Anexo 2), sustentada por 70 reactivos dicotómicos (respuestas si y no), 4 respuestas de opción múltiple y 10 de respuesta abierta, cuyo objetivo es indagar la prevalencia de autolesiones en los recientes 12, 6 y 1 mes, explora la realización de la autolesión por primer vez, el tipo de lesión, la edad de inicio, si es un actividad grupal, el estado de ánimo  antes, durante y después de realizarlo (Altamirano, 2014).

  • Definición de variables conceptual y operacional
  • Variable dependiente: Realización de autolesiones de los estudiantes de SUAyED.
  • Definición conceptual:  La violencia auto infligida es un tipo de violencia que se dirige a uno mismo, es la alteración o destrucción directa y deliberada de una o varias partes del cuerpo y por regla general no implica una intención suicida expresa y consciente (OPS, 2003).
  •  Variables independientes

    Frecuencia: Número de veces que se repite un proceso periódico por unidad de tiempo. Es la repetición mayor o menor de un acto o acción o suceso (RAE, 2022).

    Gravedad: Dificultad, importancia o peligro que presenta una cosa, situación o persona.(RAE, 2022).

    Intensidad: Es el grado de fuerza con que se manifiesta un agente natural, una cualidad, una magnitud física o expresión (RAE, 2022).

     Definición operacional: Las variables serán medidas mediante la aplicación del Cuestionario de la Cédula Diagnóstica de Autolesiones que consta de 70 reactivos de respuesta dicotómica si-no, 4 preguntas de opción múltiple y 10 de respuesta abierta a los estudiantes de la comunidad SUAyED que estén inscritos al momento de la aplicación de la encuesta.


  • Procedimientos de intervención

  • El procedimiento a llevarse a cabo se llevará en las siguientes fases:

  • 1)   Elección de la problemática. Se llevó a cabo con las integrantes del equipo para elegir una problemática en la población SUAyED.

    2)    Elaboración de la justificación teórica y metodológica.

    3) Delimitación de la metodología: en esta fase se enfatizó en el tipo de investigación a realizar, los participantes, los instrumentos y la metodología. quedando delimitado como diseño no experimental, tipo de metodología cuantitativa.

    4)  Recolección de datos a partir de una encuesta. se llevará a cabo con la población SUAyED

    5)   Análisis de datos. A partir de la elaboración de tablas, identificación de las variables dependientes e independientes y qué relación hay entre ellas. Lo que se buscará es encontrar la relación que existe entre las conductas autolesivas y las  diferencias entre hombres y mujeres por su intensidad, gravedad y frecuencia en la población SUAyED.


  • Procedimientos de evaluación de la intervención : Análisis de datos propuesto

  • Consiste en un análisis de datos estadístico simple, a través de la utilización de Excel, de la paquetería Windows de Microsoft, ya que esta herramienta nos permite administrar una gran cantidad de datos y hace factible la el manejo de los mismos para obtener los análisis estadísticos que requerimos en la presente investigación.

  • Cuidado de aspectos éticos y consentimiento/asentimiento informado

Para esta investigación se busca que los participantes colaboren de manera voluntaria, además de ser todos mayores de edad, sin embargo, agregaremos un consentimiento informado donde los participantes nos corroboren su participación voluntaria en este consentimiento se incluirá que se trata con fines educativos y se cuidará la el anonimato y la confidencialidad en todo momento, para que tenga la confianza de revelarnos su información personal, debido que se trata de información delicada. Conforme a lo expuesto por Ojeda de López, Quintero y Machado (2007) existe un riesgo ético aun cuando se trate de participación voluntaria y esto es en función de la difusión de contenido personal y privado por parte de las personas que manejan la información.

 Así se les notificará, porqué es objeto de estudio, en qué consiste la investigación, que se pretende analizar, las áreas de interés y que no existe ningún riesgo con su participación.


5. Resultados

Resultados

Muestra total fue de 86 estudiantes activos del Sistema SUAyED del Semestre 2023- 2, de los cuales el 75.5% (65) son mujeres y el 24.5% (21) son hombres, las edades del 100% cubren un rango de 18 a 66 años.

 

El 100% de las personas que respondieron el instrumento dijeron identificar su género con su sexo.

 

De la muestra (86 estudiantes activos), las personas que respondieron haber pensado en lesionarse y/o haberse autolesionado son 32 estudiantes, lo que representa un 37.2% de la muestra. Del total de personas que han realizado autolesiones el 84.3% (27) son mujeres y 15.6% (5) son hombres.

 

El 100% de este grupo el rango de edad oscila entre los 18 a 62 años de edad, que tienen actualmente.

 

De los 32, el 68.7 % (22 personas) han pensado en lesionarse previo a efectuar la conducta autolesiva, de ellos 90.9% (20) son mujeres y 9% (2) hombres.

 

El 87.5 % (28 estudiantes) reportaron haberse lesionado en algún momento de su vida, de ellos, el 82.1% (23) son mujeres y el 17.8% (5) son hombres.

 

La edad donde comenzaron las conductas autolesivas es mayormente en la adolescencia, las edades más frecuentes son de los 12 a los 15 años de edad como inicio de la conducta de autolesión. Resalta que el 6,2% (dos personas) dijeron iniciar la conducta autolesiva a los 5 y 4 años de edad, respectivamente, ambas son mujeres.

 

La conducta autolesiva más frecuente fue hacerse cortes a mismos.


Conducta de autolesión

Número de personas que la realizaron

Hacerse cortes en el cuerpo

12

Golpearse a mismo

4

Arrancarse el pelo

2

Hacerse un tatuaje a mismo

2

Hurgar una herida

0

Quemarse la piel a mismos

1

Insertar un objeto debajo de las uñas o la piel

0

Morderse a mismos

2

Pellizcarse zonas del cuerpo hasta hacerse sangrar

0

Hacerse arañazos

0

Frotarse la piel hasta hacerse daño

0

Golpear la pared hasta causarse daño

3

Patear un objeto en el suelo hasta lastimarse

0

Golpearse la cabeza contra la pared

1

 Tabla 1.1 Conductas autolesivas

 

El 15.6% (5 personas) dijeron haberse ocasionado lesiones graves resultado de su conducta autolesiva, lo que provocó que recurrieran al servicio médico, asistiendo a un doctor para curar las heridas provocadas por sí mismos. De ellos, el 80% (4) son mujeres y el 20% (1) hombres.


Análisis de datos

 

Método de investigación

 Enfoque cuantitativo

 

De acuerdo con Sampieri (2014) la investigación cuantitativa representa un conjunto de procesos secuenciales y probatorios. Se debe llevar un riguroso orden derivado de la pregunta de investigación, un planteamiento delimitado sobre un fenómeno y de los objetivos generales y específicos, se debe revisar literatura científica para corroborar los datos, tener una justificación teórica, establecer hipótesis y variables, después, se recolectan datos, se usan métodos estadísticos para medir los datos obtenidos y finalmente se llega a conclusiones.

 

Participantes

Muestra total fue de 86 estudiantes activos del Sistema SUAyED del Semestre 2023-2, de los cuales 65 son mujeres y 21 hombres, las edades de todos ellos cubren un rango de 18 a 66 años.

 

Para los fines de comprobación de nuestra hipótesis, se excluyeron a los participantes que su respuesta fue negativa a la autolesión en algún momento de su vida

 

Escenario


El desarrollo de la investigación fue a través de internet, se solicitó a los estudiantes matriculados de SUAyED que respondieron la Cédula de Autolesiones vía google forms validada por Altamirano, (2014).


Técnica de recolección o instrumentos de medición

 

La encuesta que se aplicó a la comunidad SUAyED es la Cédula diagnóstico de autolesiones, sustentada por 70 reactivos dicotómicos (respuestas si y no), 4 respuestas de opción múltiple y 10 de respuesta abierta, cuyo objetivo es indagar la prevalencia de autolesiones en los recientes 12, 6 y 1 mes, explora la realización de la autolesión por primera vez, el tipo de lesión, la edad de inicio, si es una actividad grupal, el estado de ánimo antes, durante y después de realizarlo (Altamirano, 2014).

 

Marco Teórico-Interpretativo o Análisis estadístico(s) a emplear. Debido a que lamentablemente la muestra no nos proporcionó una cantidad suficiente de respuestas para incluirlos en dos grupos de comparación, ya que para ello era necesario reunir entre 15 a 30 integrantes por grupo de comparación, no nos ha sido posible realizar el análisis de comparación de medias de t de student o Kruskall-Wallis.

 

Preguntas de investigación

 

¿Existe mayor prevalencia de las conductas de autolesión en hombres en comparación con las mujeres de la población SUAyED?

Respondiendo a nuestra pregunta de investigación podemos observar que, con respecto a esta pregunta se observa que no se cumple con los criterios para determinar mayor prevalencia en hombres al observar que tuvimos menos respuestas por parte de los hombres y estos tuvieron menor prevalencia.

 

¿Las conductas autolesivas se diferencian entre hombres y mujeres por su intensidad, gravedad y frecuencia en la población SUAyED?

Con respecto a esta pregunta de investigación podemos confirmar una diferencia sustancial entre hombres y mujeres, existiendo mayor prevalencia en cuanto a intensidad, gravedad y frecuencia por parte de las mujeres, mismo que se puede observar en las gráficas 1.1 y1.2.

Gráfica 1.1 Análisis de Datos




Gráfica 1.2 Análisis de Datos



Hipótesis de investigación



Los estudiantes de SUAyED del género masculino han presentado autolesiones con menor frecuencia, intensidad y gravedad en comparación con las mujeres.

Se comprueba la hipótesis debido a que del total de los encuestados y a pesar de ser en su mayoría mujeres se ve claramente que la cantidad de mujeres autolesionadas es mayor a la de los hombres

 

Hipótesis nula: Los estudiantes de SUAyED del género masculino no han presentado mayor prevalencia de autolesiones en comparación con el género femenino.

 

De igual manera conforme con los datos obtenidos podemos llegar a la conclusión de la aceptación de la hipótesis nula al encontrar que, no existe mayor prevalencia por parte del género masculino en comparación del femenino.

Hipótesis alternativa: Las estudiantes de SUAyED del género femenino presentan mayor prevalencia en frecuencia, intensidad y gravedad de autolesiones en comparación con los hombres.

En nuestro resultado podemos ver que existe una prevalencia de frecuencia en mujeres mayor que en hombres al obtener una media en mujeres de 7 en comparación de los hombres que es de 2 mientras que en la mediana es de 4 en las mujeres en comparación de los hombres que es de 2.



Gráfica 2.1 Análisis de Datos


Procedimiento

 

El procedimiento tuvo las siguientes fases:

 

1)       Elección de la problemática. Se llevó a cabo con las integrantes del equipo para elegir una problemática en la población SUAyED.

 2)         Elaboración de la justificación teórica y metodológica.

3)    Delimitación de la metodología: en esta fase se enfatizó en el tipo de investigación a realizar, los participantes, los instrumentos y la metodología. quedando delimitado como diseño no experimental, tipo de metodología cuantitativa.

4)       Recolección de datos a partir del cuestionario que se realizó en Google Forms y se llevó a cabo con la población SUAyED. Dicho cuestionario se compartió a través de WhatsApp y de Facebook solicitando a compañeros estudiantes de este


Semestre nos apoyaran respondiendo y compartiéndolo a su vez con otros compañeros.

5)       Análisis de datos. A partir de la elaboración de tablas, identificación de las variables dependientes e independientes y qué relación hay entre ellas. Lo que se buscará es encontrar la relación que existe entre las conductas autolesivas y las diferencias entre hombres y mujeres por su intensidad, gravedad y frecuencia en la población SUAyED.