6. Discusión

Principales hallazgos


En la investigación realizada, encontramos como resultados importantes que:

La muestra total fue de 86 estudiantes activos del Sistema SUAyED del Semestre 2023- 2, de los cuales el 75.5% (65) son mujeres y el 24.5% (21) son hombres, las edades del 100% cubren un rango de 18 a 66 años.

De la muestra (86 estudiantes activos), las personas que respondieron haber pensado en lesionarse y/o haberse autolesionado son 32 estudiantes, lo que representa un 37.2% de la muestra. Del total de personas que han realizado autolesiones el  84.3%  (27) son mujeres y  15.6% (5) son hombres.

El 87.5 % (28 estudiantes) reportaron sí haberse lesionado en algún momento de su vida.


Conducta de autolesión

Número de personas que la realizaron

Hacerse cortes en el cuerpo

12

Golpearse a sí mismo

4

Arrancarse el pelo

2

Hacerse un tatuaje a sí mismo

2

Hurgar una herida

0

Quemarse la piel a sí mismos

1

Insertar un objeto debajo de las uñas o la piel

0

Morderse a sí mismos

2

Pellizcarse zonas del cuerpo hasta hacerse sangrar

0

Hacerse arañazos

0

Frotarse la piel hasta hacerse daño

0

Golpear la pared hasta causarse daño

3

Patear un objeto en el suelo hasta lastimarse

0

Golpearse la cabeza contra la pared

1

 Tabla 1.1 Conductas autolesivas


El 15.6% (5 personas) dijeron haberse ocasionado lesiones graves resultado de su conducta autolesiva, lo que provocó que recurrieran al servicio médico.

 

Resultados de estudios previos


Muchos estudios previos abordan el tema del comportamiento autolesivo, sin embargo en una vasta mayoría lo hacen estudiando este comportamiento en una población muy específica, los adolescentes, esto por varias razones, la primera de ellas es que se conoce que el inicio de las conductas autolesivas sucede en esta etapa, otra es que el aumento de adolescentes que realizan esta conducta ha sido progresivo en los últimos 10 años convirtiendo a este ya en un problema de salud pública en adolescentes (Grupo de trabajo OPBE, 2022).

La prevalencia de esta conducta es menor en adultos que en adolescentes, se estima que la prevalencia de este trastorno en poblaciones clínicas en adultos es del 21% y en poblaciones clínicas adolescentes ronda entre el 30 y 40% (cita), en esta misma línea se sabe que al menos del 13 al 29% de los adolescentes y entre el 4 y 6% de los adultos han padecido esta conductas al menos una vez en su vida (Villaroel, Jerez, Montenegro, Montes, Igor y Silva 2013 ).

Abordar el tema de la conducta autolesiva en poblaciones adultas, y como en este caso adulta estudiantil, abre sendas nuevas en la investigación que permite observar la ocurrencia de este fenómeno desde nuevas perspectivas, y así llevarnos a comprender los significados y pormenores de este complejo tema.

 

Relevancia y justificación del estudio

La violencia autoinfligida es un problema de Salud Pública a nivel mundial dado que en el ejercicio médico, estas acciones constituyen un problema clínico cada vez más frecuente, generando consecuencias que pueden ir de leves a graves, incluso pueden desencadenar conductas que atentan contra la vida humana, como las suicidas. (Villarroel, Jerez, Montenegro, Montes, Mirko, y Hernán, 2013)

De acuerdo a datos de la Organización Panamericana de la Salud (2003), en todo el mundo, cada año más de 1 600 000 personas pierden la vida a causa de la violencia autoinflingida, interpersonal o colectiva y otras más sufren lesiones no mortales por las mismas causas. En conjunto, estos tres tipos de violencia son una de las principales causas de muerte en el mundo, especialmente para personas entre los 15 y los 44 años de edad. (OPS, 2003).

Se han realizado diferentes estudios encontrando que el índice de conductas autolesivas se desarrolla en menor cantidad de hombres con relación a las prácticas en mujeres.

Sin embargo existen pocos estudios que nos hablan de las conductas de este tipo de violencia en hombres, por lo que, la finalidad de esta investigación es conocer dentro del sistema SUAyED si las causas son iguales para hombres como para mujeres, saber cuáles son las formas en que ejercen los hombres estas conductas autolesivas y conocer cuáles son las manifestaciones de autolesión más representativas de cada género.

Como antecedentes encontramos numerosas investigaciones que arrojan datos sobre adolescentes hay pocas investigaciones en adultos sobre el tema de Autolesión No Suicida.

De acuerdo con INEGI (2021) sobre el tema de autolesiones, entre la población de más de 10 años, el 2% expresó que alguna vez se ha herido, cortado, intoxicado o hecho daño a propósito con la finalidad de morir, los hombres representan el mayor porcentaje de esta población.

Otro estudio interesante cuyo análisis estadístico arroja diferencias por sexo es el de Toledo, (2019) quien encontró que las mujeres que presentan autolesiones tienen peor flexibilidad cognitiva y desempeño de memoria de trabajo en comparación con los hombres.

Continuando con las comparaciones de género:

Ocurren con mayor frecuencia y gravedad en el sexo femenino. Además dichas conductas, en nuestro ámbito sociocultural, responden principalmente a sentimientos negativos (depresión, ira, etc.) y dificultades interpersonales. También son las mujeres quienes refieren mayor incapacidad para frenar este comportamiento y tener esa sensación de “adicción”. El mecanismo de lesión que más usan son los cortes de la piel mientras que en los hombres es el pellizcado de la piel. Los hombres también sufren de este comportamiento inadecuado, aunque la prevalencia es menor en comparación a las mujeres. En cuanto a la topografía, ambos sexos refieren que los brazos y las muñecas son las zonas corporales de mayor predilección para autolesionarse. (Méndez, 2016, p.50).


Las autolesiones no suicidas se han observado en aumento en México y el mundo, es importe observar su progresión, la relación con otras comorbilidades y un predominio en un sexo en específico, además, se relacionan con patologías ansiosas. (Cuevas, 2019).

 

Limitaciones

En el tema de violencia autoinfligida existe gran cantidad de estudios en la población adolescente puesto que a esa edad los jóvenes inician las conductas autolesivas.

Sin embargo existe una carencia de estudios previos sobre violencia autoinfligida en adultos, sobre todo en la población SUAyED, por tal motivo, el tema fue motivo de investigación. 

Por lo que se realizó una encuesta a la comunidad SUAyED qué consistió en la aplicación de la Cédula diagnóstico de autolesiones, sustentada por 70 reactivos dicotómicos (respuestas si y no), 4 respuestas de opción múltiple y 10 de respuesta abierta, cuyo objetivo es indagar la prevalencia de autolesiones en los recientes 12, 6 y 1 mes, explora la realización de la autolesión por primer vez, el tipo de lesión, la edad de inicio, si es un actividad grupal, el estado de ánimo  antes, durante y después de realizarlo (Altamirano, 2014).

Con relación a la encuesta, la limitación que tuvimos en nuestra investigación fue que no adaptamos la escala adecuadamente al formato del cuestionario en forma digital, esto es, no delimitamos de manera correcta las opciones de respuesta, por lo que no pudimos codificar los datos recabados de manera óptima para la hacer el análisis de resultados debido a la diversidad de respuestas como fueron unas numéricas y otras alfabéticas.

Otra limitación fue con respecto al Marco Teórico-Interpretativo o Análisis estadístico. Debido a que lamentablemente la muestra no nos proporcionó una cantidad suficiente de respuestas para incluirlos en dos grupos de comparación, ya que para ello era necesario reunir entre 15 a 30 integrantes por grupo de comparación, no nos ha sido posible realizar el análisis de comparación de medias de  t de student o Kruskall-Wallis.

Recomendaciones para futuros estudios


Para próximas investigaciones sobre este tema se recomienda aplicar el incluir muestras que permitan representar la prevalencia de esta conducta de forma representativa, para evaluar la forma que este trastorno tiene vigencia actualmente. Nos parece sumamente interesante enfocar estos estudios desde la perspectiva de género, abordar este tema resulta por demás relevante para entender la naturaleza de su manifestación.
Nuestra recomendación final es buscar ayuda, tal como en la encuesta se proporcionaron unos números de la línea de apoyo, debido a que como propuesta siempre es bueno buscar ayuda cuando existen problemas de autolesión. Puede recurrirse a un amigo, a un familiar, ya que siempre es bueno contar con lazos afectivos y sobre todo es bueno buscar ayuda de un profesional para ayudar a buscar alternativas como actividades y estrategias que puedan ayudar a distraer la atención y canalizar hacia otras actividades. 

 

 

 


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